Témporas de petición y acción de gracias

“Acuérdate del Señor, tu Dios: que es Él quien te da la fuerza para crearte estas riquezas” Deuteronomio 8:18

Las Témporas -dice el Misal- son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual.

La palabra “témpora” significa tiempo de ayuno en cada una de las estaciones del año.

La Iglesia nos señala este día para agradecer al Señor todos los bienes recibidos de sus manos y para pedir por nuestra necesidades.

Es propicio el momento para acoger esta celebración, pues nos llegan situaciones diversas en estos tiempos: sequías, las inundaciones, en otros lugares tenemos huracanes y catástrofes… que nos urgen, pues a la oración, a la invocación a Dios para que libre a la humanidad de tanta calamidad.

Agradecer a Dios su compañía de siempre, tanto en los tiempos prósperos como en los tiempos de dificultad.

Agradecer su amor incondicional.

Agradecer a Dios por la creación, la naturaleza puesta como marco a la vida del hombre.

Agradecer su fidelidad en todo momento, cuando nos sentimos en plenitud como cuando nos hemos sentido en precariedad.

Agradecer su fuerza para hacer frente a cada situación que hemos enfrentado.

Agradecer su ternura y cuidado, siempre pendiente de cada uno, como si fuéramos únicos en el mundo.

Agradecer por su compasión y su perdón, que no se detiene ante nuestra maldad y nuestro pecado, más bien nos encamina a su corazón misericordioso.

Agradecer su providencia que siempre ha suplido nuestras necesidades.

Agradecer por todo cuanto somos: por la vida, la salud, la enfermedad que nos acerca a Él, la familia, los hijos, el trabajo, los bienes materiales, los proyectos de cada día, los sueños, los nuevos retos y nuevas metas, los alimentos, la inteligencia, la actitud frente a la vida.

Agradecer el don preciado de la fe.

Agradecer nuestra historia, nuestra raza y nuestra condición.

¡Dios mío, gracias! Y el alma se llena de paz, porque entiende que de aquello que parece poco grato o no deseable, Dios sacará mucho fruto.

Pedir a Dios su gracia para mantener nuestros ojos fijos en Él.

“Pedid y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre”

Dios es Padre de Bondad, pendiente de todas nuestras necesidades, pero los hijos a veces tenemos peticiones particulares, lleguemos ante Él, confiados de su benevolencia y presentemos nuestras intenciones seguros de que Dios siempre está dispuesto a escucharnos…

“¿Acaso si a alguno de ustedes, si un hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenas cosas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre celestial dará cosas buenas a los que se las pidan?”

4 comentarios sobre “Témporas de petición y acción de gracias

  1. Muy Buena reflexion, porque cuando estamos en Buena situacion, no le preguntamos, a papà Dios, porque? Y siempre ser bien agradecido, es algo k a papà Dios le agrada. Y no es lo mismo Ser agradecido, que agradecer.

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