Relevo en la Misión

La Misión es un elemento constitutivo de la Iglesia. La Iglesia existe para la misión y es el Espíritu Santo quien anima esa misión y mantiene ardiendo el fuego que da vida a la Iglesia.  La apertura a la misión da el dinamismo necesario para continuar “anunciando el Evangelio a toda creatura” y llegar a las “periferias” como indica el Papa Francisco; tal es la experiencia que hemos recibido puntualmente en la Parroquia Universitaria Santísima Trinidad a través del testimonio coherente, el trabajo incansable y la entrega amorosa de quienes han asumido la misión de construir y mantener durante años esta obra del Espíritu Santo.

Conozco bien la historia de la PUST, y en anteriores publicaciones he comentado mi pertenencia y compromiso en la tarea evangelizadora desde la parroquia, durante muchos años.  Hace unas semanas se anunció que, a partir del mes de septiembre, el P. Jorge Rojas sería destinado a una nueva misión en Cuba, entregando el relevo de la antorcha de la misión al P. Melvin Arias, sj. Con esta noticia, he revivido la historia de la parroquia repasando información que he encontrado en mis archivos…

El 13 de marzo de 1962 se emitió el decreto que erigió formalmente la Parroquia Santísima Trinidad con el P. Mariano Tomé Barrado como Párroco, y el P. Ángel Secundino Marcilla Roza como Vicario Cooperador. En aquella improvisada parroquia, que empezó a funcionar en el mismo local del Seminario, se celebraban dos misas diarias (5:15 y 6:25 a. m.) y tres los domingos (5:45, 7:00 y 8:00 a.m.). los sábados y vísperas de otras fiestas podían acudir los fieles al sacramento de la penitencia (7:45 a 8:00 p.m.), y en domingos y otras fiestas había rosario, exposición y reserva del Santísimo a las 6:00 p.m.

En el año 1967 el P. Mariano Tomé fue nombrado por el P. Pedro Arrupe, como Rector del Seminario San Basilio Magno en Santiago de Cuba, y el P. Láutico García fue nombrado párroco de la Parroquia Santísima Trinidad, dando así un giro imprevisto a su actuación y proyección personal, ya que el P. Láutico pasó del mundo académico al mundo pastoral, dejando su cátedra de Historia Eclesiástica en el Seminario Pontificio Santo Tomás.

A partir de este primer cambio de mandos, la parroquia daría un giro con el que se acentuaría el trabajo de promoción social y asistencial, que se concretarían primero en consolidar las organizaciones y movimientos apostólicos seglares. Entre estos figuran la Asociación de la Santísima Trinidad, la obra de Cursillos de Cristiandad (ambas creadas en 1962), las Damas de San Ignacio (creada en 1964), el Movimiento Familiar Cristiano (organizado en 1968), las Hijas Católicas de América (1970,) el Movimiento de Renovación Carismática (1976), y por fin el Sistema Integral de la Nueva Evangelización (SINE), que empezaría a funcionar en octubre de 1982, trasplantado desde El Atillo (México), y se haría realidad en el denominado Centro de Evangelización y Renovación Santísima Trinidad (CEVREST).

Otras obras en las que concentraría su atención el nuevo párroco, fueron la Escuela Piloto y Dispensario del barrio La Esperilla, que se había creado en 1962, la Escuela Padre Valentín Salinero, inaugurada en mayo de 1966, el Centro de Capacitación Santa Rosa de Lima (1965), la Asociación la Hora de Dios (1967), la escuela San Martín de Porres en Los Manguitos (1969), la Escuela Nocturna Santísima Trinidad (1968), y el Dispensario San Lucas en el ensanche Evaristo Morales (1970-1972).

En el año 1990 la parroquia pasó de ser una obra a cargo de la Compañía de Jesús a ser una parroquia a cargo de la Arquidiócesis de Santo Domingo, convirtiéndose en Parroquia Universitaria Santísima Trinidad, siendo el párroco Monseñor Agripino Núñez Collado. En el verano de ese año, el P. Láutico García aceptó disfrutar un año sabático y a su regreso seria destinado a otras obras.  El Cardenal López Rodríguez le pidió al P. José Antonio Esquivel que fuera el Vicario Parroquial de la Parroquia Universitaria Santísima Trinidad, ya que, al rector, por su trabajo como Rector Magnifico de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, no le era posible llevar adelante la dirección de la Parroquia.  El P. Esquivel asumió la Vicaria Parroquial el 7 de septiembre de 1990 y además fue Director del Departamento de Estudios Teológicos de la PUCMM hasta el momento en que fue llamado a la Casa del Padre.

A su llegada a la Parroquia Universitaria Santísima Trinidad, el P. Esquivel encontró la parroquia organizada en comunidades y ministerios apostólicos de acuerdo con los lineamientos del Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE), estructura heredada del trabajo pastoral del P. Láutico.  El P. Esquivel se tomó su tiempo para evaluar la situación de la parroquia y a partir del mes de enero de 1991 fue realizando cambios, en las comunidades primero, y luego en las estructuras de los ministerios, llegando a conformar los Consejos Ministeriales e introduciendo varios consejos no contemplados en el esquema ministerial original, por ejemplo, el Consejo de Vida dedicado a la atención de la familia en todas sus etapas, hasta llegar a convertir la Parroquia Universitaria Santísima Trinidad en una parroquia referente en toda la Arquidiócesis de Santo Domingo y posiblemente en todo el país.

Estando ya muy enfermo, el P. Esquivel coordinó la continuidad de la labor pastoral, solicitando al P. Jorge Rojas para asumir la Vicaría Parroquial, el P. Jorge aceptó y fue nombrado por el Cardenal López Rodríguez como Vicario Parroquial de la Parroquia Universitaria Santísima Trinidad, asumiendo las funciones pastorales el 10 de junio 2015.    El P. Jorge respondió generosamente al llamado y asumió el compromiso de dar seguimiento al legado recibido, con entusiasmo, alegría y entrega incondicional, ha acompañado a la comunidad parroquial en tantos momentos, promoviendo siempre el sentido de pertenencia a la parroquia y a la Iglesia; ha animado y comprometido a las comunidades en la ejecución de numerosos proyectos encaminados a fortalecer el compromiso solidario. 

Gracias P. Jorge por haber aceptado la antorcha cuando el P. Esquivel te escribió para solicitarte el relevo.  Gracias por el cariño con que asumiste el seguimiento a las comunidades y ministerios.  Gracias por hacer crecer esta obra para Gloria de Dios, durante estos últimos cinco años. Gracias por tu energía y tu entusiasmo, por dejar estampados tu sello en el corazón de todos nosotros.

Ahora corresponde al P. Melvin Arias continuar con la Misión y estamos seguros de que la gracia de Dios y la fuerza del Espíritu Santo le acompañarán para continuar guiando a cada comunidad y a cada miembro de la Parroquia Universitaria Santísima Trinidad.

¡¡¡A Mayor Gloria de Dios!!!   

(Fuente consultada:  Sáez, J. L. (2011) Breve historia de la Parroquia de la Santísima Trinidad – Desde su creación hasta su conversión en parroquia universitaria)

3 comentarios sobre “Relevo en la Misión

  1. Felicitaciones querida Martha por ese excelente resumen de la génesis de nuestra parroquia. Brillante!!
    Ahora a continuar la obra con la luz y sabiduría del Espíritu Santo.
    Roberto Mata

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